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¿Estás rebuscando en internet para encontrar un plan de entrenamiento? Para poder adaptarlo a tus características ten en cuenta estos pilares en los que la comunidad científica no tiene dudas.

“Hagas lo que hagas para entrenar ten uno (o varios) motivos para hacerlo”

Asume que el proceso de entrenamiento implica un ensayo-error, y a partir de ahí, haz todo lo que esté a tu alcance para minimizar los errores (estudia, contrasta, prueba, investiga o paga a alguien que lo haga por tí).

La receta mágica todavía no existe pero conocemos varios ingredientes: los principios del entrenamiento. Por eso, cuando elijas un plan de entrenamiento no lo tomes como algo cerrado, comprueba que tiene el mayor número de esos ingredientes y si no añádeselos.

Para facilitar su comprensión os los he agrupado según la intencionalidad y la prioridad de los mismos. Probad a chekear  algún plan de entrenamiento que encontréis en Internet para que comprobéis lo que os he dicho en el anterior párrafo e intentad buscar “vuestra receta”.

1. Principios para comenzar la adaptación a entrenar:

• Principio de sobrecarga. Este principio nos dice que entrenar por debajo de tu capacidad no hará que progreses y, por lo tanto, el entrenamiento sea ineficaz.
• Principio de progresión. La carga de entrenamiento tiene que ir aumentando poco a poco según el deportista, como consecuencia de la  manipulación del volumen (tiempo), la intensidad y la densidad intra e intersesión (relación recuperación-carga).
• Principio de variedad. Nuestro cuerpo necesita diferentes estímulos para adaptarse, además hará que nuestros entrenamientos no sean aburridos. Por lo tanto cuantos más ejercicios y métodos conozcas, mejor.
• Principio de optimización entre carga y descanso. También llamado de supercompensación. Nuestro cuerpo, como consecuencia del estrés al que le sometemos con el entrenamiento, necesita un descanso para adaptarse y alcanzar un estado superior al inicial. Este ciclo es clave para progresar.
• Principios de accesibilidad y de participación activa. Los entrenamientos deben ser coherentes y soportables para el deportista.

2. Principios para afianzar el entrenamiento:

• Principio de repetición y continuidad. Los entrenamientos deben ser constantes respetando siempre el descanso necesario. Se trata de encontrar el equilibrio entre poco y demasiado entrenamiento.
• Principio de la periodización. Se refiere a la forma de planificar el entrenamiento a través de periodos lógicos que regulen la evolución del deportista. Existen diversos modelos que veremos en otras entradas del blog.
• Principio de la regeneración periódica. Hay que planificar entrenamientos de descanso, descarga e incluso de “vacaciones” dentro de nuestro plan de entrenamiento.

3. Principios para dirigir específicamente la adaptación de un entrenamiento:

• Principio de la individualidad. Todo debe estar pensado para ti, para tus características personales y no será igual para otra persona ni provocará los mismos efectos
• Principio de la especificidad. Entrena para tu objetivo. Persíguelo con sesiones dirigidas a tu deporte.
• Principio de la alternancia. Combinar entrenamientos duros con suaves, de diferentes cualidades físicas, de desarrollo con otros de seguridad.
• Principio de transferencia. Se refiere al efecto que provoca a lo largo del tiempo un entrenamiento sobre los que se realizarán después. Esta transferencia puede ser positiva, negativa o neutra.
Finalmente deciros que hay algún principio más pero hablar de ellos en este nivel básico complicaría en exceso nuestras decisiones y necesitaría de una profundización mayor en los contenidos.

Espero haberte ayudado…a cometer menos errores.