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¿SOBREENTRENADO? APROVÉCHALO.

“La definición de sobreentrenamiento no debe ser utilzada necesariamente como un estado negativo”

APRENDE A RECONOCER EL SOBREENTRENAMIENTO.

Los factores que determinan el sobreentrenamiento son diferentes en cada sujeto; para unos puede ser entrenar durante demasiado tiempo; para otros entrenar muy intensamente;  y para otros estresarse demasiado por no poder seguir el plan previsto.
Lo que no admite duda es que el principio de sobrecarga resulta primordial para mejorar nuestro nivel de forma. Pero ¿hasta dónde puedo sobrecargarme? Intentemos poner un poco de luz sobre el tema.
  • Una de las dos corrientes que se siguen para explicar el sobreentrenamiento es que éste llega cuando nuestro cuerpo no se adapta al estrés provocado por los entrenamientos. Y se tratan como bloques aislados y excluyentes. Es decir, te entrenas o te sobreentrenas.
  • La segunda corriente que postula el Colegio Europeo de Ciencias del Deporte (ECSS) presenta el sobreentrenamiento como un proceso continuo que avanza desde la carga “normal” de entrenamiento entendida como un sobreesfuerzo funcional (SEF), pasa por el sobreesfuerzo no funcional (SENF), agoniza con el síndrome de sobreentrenamiento (SSE) y finaliza con el  burnout (o lesión) en el mejor de los casos.

LA RECUPERACIÓN DETERMINA EL EFECTO.

Por tanto, la definición de sobreentrenamiento no debe ser utilzada necesariamente como un estado negativo, sino como un término válido para expresar una fase de concentración de cargas bastante más estresantes, que provoca una fatiga aguda en nuestro organismo y  una reducción temporal de nuestro rendimento. Y a partir de aquí surgen dos posibilidades que dependen de nuestros periodos de recuperación:
  1. Si tras sobreentrenarnos, acertamos con el periodo de recuperación, que puede oscilar entre varios días o varias semanas, seremos capaces de asegurar nuestra supercompensación  y elevaremos nuestro rendimiento previo proporcionalmente a la fatiga acumulada. Estaremos consiguiendo el ansiado SEF (Sobreesfuerzo funcional).
  2. Si el periodo de recuperación no es óptimo, estaremos avanzando hacia un nivel extremo de sobreentrenamiento que conllevará, como mínimo, el estancamiento o la reducción de nuestra condición física durante semanas o incluso meses, pudiendo sumarse, con demasiada frecuencia, desórdenes hormonales y/o psicológicos. Estaremos entrando en el terreno peligroso del SENF (Sobreesfuerzo no funcional).
  3. Si el nivel extremo de sobreetrenamiento perdura, nuestro rendimiento puede verse afectado durante meses o incluso años, añadiendo a los trastornos citados en el SENF, otros agravantes de origen fisiológico, pudiendo llegar a abandonar la práctica deportiva (burnout). Estamos ante el Síndrome de sobreentrenamiento (SSE). Es raro que se llegue a este nivel únicamente acumulando estrés físico, por lo que normalmente viene precedido de varios periodos de SENF y con s varios de sus desórdenes asociados.

AGRAVANTES.

 

También debes tener en cuenta estos estresantes adicionales que pueden influir en la cuantificación de tus cargas de entrenamiento:
  • Problemas familiares o laborales: Presta atención a los cambios en tus horarios de trabajo, en tus horarios de sueño o el aumento de tus compromisos.
  • Poblemas médicos: molestias, lesiones, alergias, enfermedades o nutrición deficiente afectarán al estrés generado por los entrenamientos.
  • Problemas de entrenamiento: expectativas vs realidad; cambios bruscos en intensidad, volumen o densidad de entrenamiento; falta de recuperación; o la monotonía alterarán la carga prevista.
Así que ya sabes, el sobreetrenamiento puede ser un estado útil en tu plan de entrenamiento,  siempre y cuando controles la relación carga-recuperación. Si no, siempre será mejor adoptar una posición conservadora en la aplicación de  tus cargas de entrenamiento.